DÍA 10 – Diario de Grabación

Con un par de días de retraso os hacemos llegar nuestro pequeño anecdotario de las cosas que vamos haciendo en el estudio. Ha sido la única vez en que no hemos publicado el Diario antes de que finalizase el día en cuestión, y no lo hemos hecho sencillamente porque no hemos sido capaces de hacerlo. Han sido demasiadas emociones, demasiados sentimientos. Necesitábamos descansar unas horas para ordenar pensamientos y que nuestros cuerpos se relajasen por completo.

Era viernes y todos sabíamos que era más que probable que fuese nuestro último día de grabación. Quedaba muchísimo trabajo de voces y coros por delante pero confiamos tanto en Isabel que a ninguno se nos pasaba por la cabeza que no se terminase el trabajo. Era viernes y Sancet sabía que esto se acababa, por eso tenía esa cara a medio camino entre la melancolía y la felicidad. Cuando todos se levantaron él ya estaba en el comedor escuchando Reincidentes, desde que comenzaron a grabar voces lo ha tomado por costumbre, se levanta y se pone a ver el directo de Reincidentes de 1998. Es un maniático, un animal de costumbres, así que ninguna sorpresa.

Al coche y para el estudio. Allí nos esperaba Iker con su Gibson Explorer afilada. La jornada iba a arrancar con el solo de guitarra que nos ha regalado Iker Piedrafita para este disco. Fue Miguel quien lo propuso, le hacía especial ilusión esta colaboración, y nosotros en cuanto escuchamos su propuesta la apoyamos a muerte. Iker nos dijo que sí de inmediato, le apetecía dejar su firma en este “Con el mundo entre las piernas”, y no habíamos podido tener mejor solo para ese hueco que le habíamos dejado. Parece que hemos adquirido una sana costumbre, la de que en cada disco de Insolenzia vaya un solo de un Piedrafita. En el disco anterior iba uno de Alfredo, en este uno de Iker, y ya bromeamos con que para el siguiente le tocaba de nuevo a Alfredo, al siguiente otra vez Iker, y para el siguiente sería Noah quien se estrenase con nosotros. Así que nada, a esperar.

Iker se grabó su espectacular solo de guitarra con una facilidad pasmosa, así que en seguida se arrancó Sancet a cantar. Algunos de los vecinos de Artica vinieron a protestar por el ruido de la taladradora, otros llamaron a la tele porque había un terremoto cercano e incluso hubo quien pensó que algún peligroso animal andaba suelto por los alrededores. Pero no, era Sancet reventando micrófonos, masticando grava e impregnando de saliva y tropezones la media que aguantaba el chaparrón delante de su boca. Iker la ha puesto a la venta en e-bay, podéis pujar por ella.

A media mañana Sancet dejaba terminadas las tres canciones que le quedaban y le pasaba el testigo a Isabel a quien le quedaban otras tres canciones en las que metía voces principales, y todos los coros del disco. Demasiado trabajo por delante. Pero Isabel siempre crece muy por encima de lo imaginable, siempre viste nuestras canciones con esa voz llena de sonoridad y color, siempre nos hace volar a su lado. A este disco ha llegado con la voz en perfectas condiciones y con un nivel vocal de matrícula de honor. Estaba feliz, radiante, llena de fuerza. Todo, absolutamente todo se ha reflejado en el disco. Lo escucharéis con vuestros propios oídos.

A la hora de comer había dejado completamente terminadas sus voces principales. Dirigimos nuestros pasos a ese pequeño rincón del parque que ya es más nuestro que de los habitantes de Artica. Spaguettis con salchichas, fríos como cada día, esa iba a ser nuestra comida, nuestra última comida con el mundo entre las piernas. El café nos lo tomamos en el estudio porque el calor era insoportable.

Los coros es una de las labores más difíciles del oficio de cantante, una de las que menos se aprecia pero que son fundamentales para elevar el disco a la altura que se merece. Fueron tantas las voces que grabó Isabel que no es posible describirlo por escrito. Como ya os dijimos al principio en este disco no hay “corta y pega”, no hay tecnologías mágicas, no hay trampas de ningún tipo, así que todo es Insolenzia cien por cien. Por lo que todos los coros, de todos los estribillos, la mayoría de ellos doblados, significaban muchas horas de muchisimo trabajo. Hay muy pocas personas que puedan aguantar nueve horas cantando en el estudio, Isabel es una de ellas.

A pesar de que a media tarde le dio un fuerte dolor de cabeza por el esfuerzo mental y vocal, no nos dijo nada a ninguno de nosotros y quiso seguir hacia adelante con todas sus fuerzas. Iker no quería parar, estaba muy bien de voz y quería aprovechar el momento, así que el dolor de cabeza se difuminó con un paracetamol y un chupito de ron.

Cuando el reloj nos informaba de que la noche había caído sobre nuestras cabezas Isabel entraba en la recta final. La última canción, los últimos coros, los últimos estribillos. Iker le informó desde cabina: “Chinita, este es el último estribillo, estás a punto de terminar”. Cerró los ojos y lo grabó a la perfección a la primera, provocando un estallido de júbilo absoluto. Salió de la pecera sonriendo, con los brazos en alto y dando pequeños saltitos, recibiendo emocionada nuestro sonoro aplauso con Iker a la cabeza.

Pero el punto y final no iba a ser ese. Iker tenía un coro reservado para el final. Preparó el micro y nos colocó a todos a su alrededor para que gritásemos con todas nuestras fuerzas. Félix, Chuan, Isabel, Sancet y el propio Iker. Todos dejándonos las gargantas, sacando toda nuestra energía: LA RABIA!!! Para finalizar este disco completamente extasiados, felices, con una energía brutal invadiéndonos por completo.

Llegaban las despedidas y eso nunca nos gusta. Darle las gracias a Iker es darle demasiado poco, ¿cómo explicarle todo lo que ha hecho por nosotros?, ¿cómo hacerle saber todo lo que nos ha hecho crecer?, ¿cómo decirle lo felices que nos ha hecho? Solo esperamos que al menos llegue a imaginárselo.

Iker, te queremos y te sentimos parte de Insolenzia.

Nosotros despedimos este Diario de Grabación, ahora se queda Iker trabajando en las mezclas y la masterización. Le quedan muchas horas por delante y sabemos que va a sacar lo mejor de nosotros mismos.

Miles de besos compañer@s, muchísimas gracias por leernos cada día. Estamos deseando enseñaros el resultado. Nos vemos #ConElMundoEntreLasPiernas

INSOLENZIA

Félix, Benito, Miguel, Isabel, Chuan, Jorge, Cris y Sancet

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