DÍA 4 – Diario de Grabación

A pesar de que nuestros cuerpos van acumulando cansancio, nuestro ánimo y nuestras fuerzas cada vez son mayores. Podría ser el comienzo del diario de un miembro de aquella expedición inglesa al Polo Sur, pero no, es nuestro día a día, así nos sentimos.

Anoche nos arrastramos a nuestras camas antes de lo habitual. Fuimos cayendo de uno en uno, sin que nadie percibiese la retirada. Tan solo quedaron en pie Miguel y Félix, mientras duró la película, “Asesinato justo”, que les tuvo enganchados hasta el final.

Ha amanecido como de costumbre, entre risas, buen humor, bromas y esa unión tan gratificante, esa que es tan habitual que deja de observarse con el valor que realmente tiene. Esa.

Al llegar al estudio hemos estado de charleta con Iker y Alfredo, que siempre se deja caer de vez en cuando por el estudio, siempre que aparece nos encogemos un poco, lo suficiente para que no se perciba, ese encogimiento que nace de la más pura admiración. Es Alfredo Piedrafita, el de los Barricada. Joder…

Y se ha arrancado Benito. Enganchado al bajo, haciendo galopar las canciones, llenándolas de cuerpo y de magia. Se ha concentrado, se ha metido en cada canción, y ha ido avanzando ante nuestros ojos. Una. Otra. Otra. Ya van cuatro. Y Cinco. Después parada a comer.

Lo de comer merecería un capítulo aparte. Que nuestra economía es más que sumergida es algo bien conocido. Que lo apostamos todo por aquello que habita nuestros sueños, también se sabe. Por ello, siempre vamos durmiendo y comiendo dónde y cómo podemos, porque nuestros sueños son más importantes que cualquier cosa. Así que, sin necesidad de calculadora, sabemos que nuestra economía no nos permite ni el más económico de los “menús del día”. Así que cuando dan las dos de la tarde, sacamos nuestras mesas de camping, nuestras sillas de playa, nuestros taperwares, nuestra vajilla de plástico y nuestro termo de café, y nos dirigimos hacia la esquina del parque de Artika que hemos okupado desde nuestra llegada a la villa. Rodeados de chalets y de silencio, inundando con nuestro bullicio un aparentemente cómodo aburrimiento, pintando de risas un parque cansado de estar vacío. Nos miramos y reímos. Siempre bromeamos con llamar a la tele para que nos grabe. Y después comprendemos que somos así, difíciles de entender, diferentes y orgullosos de serlo.

Después de comer Benito ha seguido en la misma línea que a la mañana, y no ha tardado en grabarse todas, absolutamente todas, las canciones del disco. Cuatro ayer y ocho hoy. Ahí queda eso.

Chuan ha vuelto a sentarse en la batería para grabar un fragmento en una canción acústica que hemos preparado y que vamos viendo cómo crece poco a poco.

Hoy nos ha visitado Jose, el conductor de la furgo de los Barri. Más majo que el copón, como siempre. Mañana igual también tenemos visita.

Y poco más por ahora. Que la cosa camina con paso firme. Que seguimos con el mundo entre las piernas. Que os queremos.

Dulces sueños.

DSC_0262DSC_0265DSC_0269DSC_0259