Diario de gira (IV)

Teruel, Alicante y Valencia (5, 6 y 7 mar.)

 

En esta ocasión la expedición la formábamos Miguel, Isabel y yo. Salíamos de Alagón a las 14.45 horas del viernes, algo más tarde de lo esperado. Fue un viaje de esos en los que todos los problemas de los que os hablemos serían pocos (a punto incluso de quedarnos sin gasoil y no poder llegar), así que es natural que terminasemos llegando a Teruel con casi una hora de retraso. La gente de Discos La Gramola y de la Asociación se comportaron estupendamente con nosotros y nos trataron de lujo. Aunque estaba goteando al final se deidió que tocásemos en la calle, debajo de una pequeña carpa que nos montaron. Hacía un frío del carajo y casi morimos congelados, a pesar de ello hubo valientes que aguantaron toda la presentación, lo cual siempre es de agradecer, y la venta tampoco estubo mal.

Al acabar de tocar nos fuimos con nuestros anfitriones en los Terueles (Cubero y la Rockerilla) a tomarnos un par de cervecillas y terminamos en la Taberna donde pincharon nuestro disco; por allí aparecieron un par de simpáticos gallegos que habían estado viendo toda la presentación y querían que fuesemos por su tierra a tocar. Unas cuantas cervezas después arrancamos hacia el Puerto de Sagunto, en donde viven los abuelos de Miguel que nos acogieron durante todo el fin de semana. El viaje, de nuevo, lleno de percances, a los que sumamos la nieve y el hielo. A pesar de todo al llegar al Puerto de Sagunto nos fuimos a tomar la última que al día siguiente no había que madrugar.

El sábado por la mañana hicimos un poco de turismo para conocer la zona. Después de comer, en la agradable compañía de los abuelos de Miguel, salimos hacia Alicante donde teníamos presentación en la FNAC. En Alicante todo fue algo surrealista y, aunque la programadora cultural sacara pecho, las cosas no funcionaron todo lo bien que debieron haberlo hecho. A pesar de todo lo pasamos bien, disfrutamos y la gente que estuvo sentada escuchándonos se mostró receptiva. No sé lo que se vendió, dificil de saberlo cuando ponen la presentación fuera de la propia tienda… Cenamos en un hindú que fue lo mejor del viaje a Alicante. Después regreso al Port y de bares por la zona (acabamos en una cafetería venida a menos, convertida casi en un semi-burdel digno de Torrente).

El domingo el cansancio comenzaba a hacer mella pero la estupendísima paella que nos preparó la abuela de Miguel nos dio las fuerzas que nos faltaban. En la comida también pudimos disfrutar de la compañía de sus simpáticos tíos. Llegamos a la Fnac de Valencia con una puntualidad impropia de nosotros. Probamos, nos tomamos algo en el bar, nos dimos una vueltecica por la tienda, me pillé un dvd del mítico concierto de Nirvana… Cuando llegó la hora de arrancar la sala estaba llena a reventar, unas 120 personas esperaban nuestra presentación y aguantaron con interés toda la charla y las canciones. Impresionante. No nos esperábamos un éxito de ese calibre, con lo dificil que es esto de las Fnacs y los acústicos… Vendimos todo lo que teníamos en la tienda y estuvimos firmando autógrafos un buen rato.

Después de recoger y cargarlo todo en el coche nos fuimos a tomar la última en Valencia con Garci, María y compañía. Al arrancar de regreso estábamos eufóricos, satisfechos, como si hubiesemos dado un concierto en eléctrico, con una sensación hasta ahora desconocida en los acústicos que habíamos ofrecido.

El viaje fue largo, tuvimos que hacerlo con cuidado ya que nos nevó la mayor parte del trayecto y el firme de la carretera estaba bastante peligroso. Al final llegamos cansados pero bie, que, en definitiva es lo que cuenta.

La semana que vien, más.