Diario de gira (I)

Zaragoza y Barcelona (12 y 13 de feb.)

Arrancamos la gira en casa, con todos los riesgos que eso implica; además el tiempo volvió a ponerse en nuestra contra y el frío y la lluvia no faltaron a su cita con la Insolenzia. Por ello estamos contentos con la entrada obtenida y agradecemos enormemente a las 147 personas que se desplazaron a la Sala DeVizio su apoyo y su esfuerzo.

Esta gira la hemos comenzado en la mejor compañía, con nuestros hermanos Luter, Fauno y Jandri. Luter es uno de esos grupos que a todo el que le gusta el rock en castellano y los descubre se engancha a ellos para siempre. Menos comidas de polla y vamos a contar lo que hicimos en Zaragoza. Arrancó Luter y salieron como profesionales, concierto perfecto, la gente se quedó con ganas de más. Luego llegó el terremoto. Salimos nerviosetes y se nos notó en la primera canción “Laberinto de cristal” pero luego nos centramos y ya sin problemas, muy cómodos aunque con el pie pisando el acelerador a fondo, como siempre. Mención aparte merece la cara de Luter cuando le sorprendimos destrozando la preciosa canción en acústico que cierra nuestro disco (aunque al final reconió que tiene su punto tocarla así en directo).

Al acabar el bolo abrazos con los nuestros, la familia que vino a apoyar, los amigos que nunca fallan, los grupos (El Vicio del Duende, Despistaos, Inestables, Dedo Acusador, …) y bueno, todo el mundo. Trago va, trago viene. Los chupitos de Jack Daniels con Alberto (como si fuésemos hombres) para ahogar las penas. Y el Roche pendiente de todo, gracias amigo, el mejor backliner que podíamos tener. Llegado el momento el hambre se apoderó de mi conciencia y me puse en plan jabalí. Después un par de copas más en el Atrio y a la piltra que al día siguiente tenemos viaje por delante. Los rockeros de la expedición (Félix, Miguel, Benito, Jandri y Fauno) auguantaron hasta que el sol amenazaba la noche.

Rventados y con resaca, arrasamos la comida que preparó la Mamanader, todos en la casa de la Poesía, comentando las jugadas de ayer. Tras ello viaje a Barcelona, los dos grupos juntos. El hotel estaba en el quinto copón y a la sala llegamos tarde (sin comentarios sobre la misma). Tocamos primero nosotros, poco movimiento pero a gusto, más centrados que el día anterior. Vinieron Paco y Alaba a vernos (gracias). Después el Luter se metió al público en el bolsillo y nos dejó con la sensación de que tiene que comerse Barcelona. por cierto, los dos días tuve la oportunidad de destrozarle “Los cíclopes…”, un placer.

Después salida por la capital condal, movidas en un hotel de cuatro estrellas que por supuesto no era el nuestro y mosqueos con un tupé que andaba caliente. Lo mejor de la noche la camarera de los ligueros, eso dicen Isabel y Miguel.

A la mañana siguiente la realidad nos golpea, hay que volver y no podemos ni comer todos juntos (una pena que me duele de verdad). Palizón de regreso y al día siguiente a currar, esto es el rocanrol compañeros, al que no le guste que se apunte a un equipo de petanca.