Isabel en la sección “Son como niños” de LA HEAVY

En el número 1 de La Heavy (anteriormente conocida como HeavyRock), publicado el mes pasado, aparece Isabel Marco (Insolenzia) en la sección “Son como niños”. En esta sección músicos del panorama rockero nacional cuentan alguna anécdota de su infancia compañada por alguna foto de aquellos años… Esto es lo que contó Isabel:

 

A nadie se le ocurre preguntarle a una niña de seis o siete años qué es eso del rock&roll. A mí nunca me lo preguntó nadie. Tampoco me preocupaba etiquetar la música que me gustaba poner en el radiocassette. Lo único que sabía era que quería que finalizase aquella odiosa cinta que mi adolescente hermana mayor había puesto durante el largo viaje a  la playa, una cinta que hablaba de polvos pica-pica y de una tía a la que le habían puesto un marcapasos (nunca entendí ese ritmo tan fiestero para un asunto tan serio). Lo malo es que el ser la pequeña de cuatro hermanos reducía mucho el tiempo que le correspondía a mi cinta, cinta que podía estar manoseando durante horas mientras apretaba los puños cada vez que mi padre ponía la radio porque son en punto; ingenua de mí al pensar que esa vez sí se le iba a pasar.

Pero había más tiempo para escuchar música, siempre podía coger a hurtadillas el walkman de mi hermano Jaime, ese walkman de Crunch de color morado que tantas chocolatinas le había costado; cogerlo y sentarme en un rincón de la casa, donde no me viese nadie, a escuchar  a todo volumen aquella cinta de la Súper Pop en la que salía el Final countdown de los Europe.

Pero lo que más me gustaba eran esos momentos en los que me sentía sola y, por lo tanto, sin miedos, en plena libertad. Momentos en los que la imaginación se apoderaba de todo, y yo aparecía guitarra en ristre, con la boca bien abierta mientras la multitud saltaba y gritaba a mis pies. Lástima de escoba cuando abría los ojos y solo la gata me miraba de forma contrariada. No importaba. Cerraba los ojos de nuevo y volvía a ser Enrique Bunbury o Freddie Mercury.

Sí, ya sé que la foto no tiene nada que ver con el texto, salvo por los años de los que os estoy hablando, como veis el “orterismo” de los ochenta era también de campo y playa y, sí, un poco exhibicionista ya por aquel entonces… aunque todavía no hubiese descubierto a los Doors para contonearme frente al espejo, ni el carmín tiñese de rojo mis labios, ni los tacones de aguja pusiesen el punto final a mis piernas. Para eso todavía faltaba.

Llamadlo complejo de Peter Pan, o reminiscencias del pasado; pero aquí estoy, con cinco tíos de lo más insolentes, con una guitarra y un micro subiéndome por todos los escenarios que nos dejan. La foto muestra una niña que intuía lo que era el rock y se abrazaba a él aunque fuese a través de una escoba, una niña que no está tan lejos de lo que hoy soy. Aquellos conciertos infantiles son un sueño cumplido, un sueño de rock&roll. ¡Por favor! Que nadie me despierte, todavía me quedan muchos escenarios por pisar, muchas canciones por vivir, muchos discos por hacer. Que nadie me despierte.

¡Un mar de besos insolentes!

Isabel Marco Bisbal, voz y guitarra de INSOLENZIA